La llave Stilson puede acompañar al plomero durante años, pero requiere mantenimiento. Limpiar sus mandíbulas y lubricar el tornillo ayuda a conservar su mecanismo.
La llave Stilson es una de las herramientas más representativas del maestro plomero. Está diseñada para soportar trabajo intenso, pero su resistencia no significa que pueda mantenerse indefinidamente sin cuidados.

La resistencia de una Stilson también depende del cuidado que recibe.
Uno de los puntos que más atención requiere es el tornillo de ajuste. Cuando no recibe lubricación, puede acumular suciedad y comenzar a presentar resistencia al movimiento. Con el tiempo, el mecanismo puede trabarse y hacer que el usuario tenga que aplicar más fuerza de la necesaria.
TRES MINUTOS QUE HACEN LA DIFERENCIA
El mantenimiento básico puede incorporarse fácilmente a la rutina de trabajo.
Primero, conviene limpiar las mandíbulas con un cepillo de alambre para retirar residuos y suciedad acumulada. Después, se puede aplicar una gota de aceite en el tornillo de ajuste.
Finalmente, hay que comprobar que el gusano se deslice libremente y que la mandíbula móvil pueda ajustarse sin dificultad.

Una gota de aceite puede evitar que el mecanismo de ajuste termine convirtiéndose en un problema durante la obra.
NO ESPERES A QUE SE TRABE
Una herramienta que presenta resistencia al ajuste está dando una señal de mantenimiento. Ignorarla puede dificultar el trabajo precisamente cuando se necesita hacer fuerza y tener control sobre la pieza.
Mantener limpia y lubricada la Stilson no requiere mucho tiempo, pero sí constancia. Para un profesional que utiliza la herramienta prácticamente todos los días, tres minutos de mantenimiento pueden convertirse en años de servicio.
REGLA DE CAMPO
Si el tornillo no desliza suave, lubrica antes de que te falle en plena obra.
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